lunes, 22 de abril de 2013

me da por cabalgar tu nombre de huesos hasta perderme en el bosque de los olivos

y entonces seremos ilustres 
despojadas de miedos
de fantasmas.
No temeremos que nos perforen los ojos
que nos beban la sangre
que nos coman la carne los gusanos
ni las ratas.
Sabremos que nuestras cenizas
estarán allí
acongojadas
pidiendo la limosna de los duendes
de pestañas aladas y sonrisa de plata

Voy a contarte un cuento
que te acaricie el llanto
abrace el sueño
acune el corazón roto
a pedradas.

Voy a frotarte el sexo
para que no olvides
cuando te lleves al fondo
que quedes latiendo y
preguntándote
que habrá sido
de la niña blanca
resucitada 
entre tinieblas

6 comentarios:

Axis dijo...

Pero que niña tan preciosa!!!
Las dos últimas estrofas... ay!!!

Beso!

Darío dijo...

Si... que nos acaricien con cuentos tanta incertidumbre ...

Anónimo dijo...


Y las niñas
trotaremos nuestros nombres
deshojando miedos
bosquejadas de olivas
resucitando el sexo
en nuestras manos
ilustres

Ay niña mi niñita!

TORO SALVAJE dijo...

La niña blanca sonreirá.

Besos.

MC. dijo...

precioso :)

Sarco Lange dijo...

INSISTO.