viernes, 16 de diciembre de 2011

(gracias Lila!)
    
Son las dos                                                     
de la mañana y
Lila me recordó
hace un momento,
antes de despedirnos 
que yo dije
un día,
cuando estábamos
al sol,
que
aunque quisiera
no podría
patear el tablero.

Al final
lo estamos pateando
todo el tiempo,
me dijo muy suelta ,
con la inteligencia y
sensibilidad 
que la habita

7 comentarios:

Lila Biscia dijo...

sos tan genial!

también te dije que sos una mujer absolutamente valiente y que te admiro, digamoslo porque lo sos!
patear el tablero, es acomodar las cosas a nuestros propios deseos. es por ahi, siempre (finalmente)

ese día, a mí se me pelaron los hombros de tanto estar al sol, te acordas? jaja (y gracias a esa charla, tome una importantisima decisión que tenía absolutamente estancada por temor... siempre cuesta, pero cuánto que vale luego. GRACIAS!)

es un placer inmenso que nos hayamos cruzado en el camino.

abrazos y besos fuertes!

Lil.

Carmela dijo...

Es hermoso compartir bellos momentos.
Besos

FRANKIE PAIN dijo...

imagination stimulation mejor para la cabessa
gracie

Anónimo dijo...

Claro, hay que ir tras los sueños aunque en el camino haya que revolear alguna pieza.
Es cierto, hay que tener valentía para animarse a cumplirlos.
Qué suerte que tiene lila de tenerte como amiga.
besos con ilusión
Ana

desnudamentehumana dijo...

ayer le escribí a f por su cumple de 40,
sobre la famosa crisis de la edad, le conté que a mi me agarro a los 37 y ya nunca me abandonó
vivo en crisis permanente, jaja. un poco así,
pateando el tablero y sin dar nada por sentado.
es un click, en un momento pasa y no es que estés preparada, una no está preparada nunca para nada, pero te sentis con necesidad de lanzarte y ya nada más que eso importa.
hermosa la imagen también.
besos grandes

axis dijo...

Ahhh, me encantó!!!

Hermoso, todo.

Besos para las dos,
son preciosas :)

Halcón peregrino dijo...

Pues sí, a veces romper las reglas y mandar todo al infierno resulta de un inmenso alivio. La amistad nos salva siempre.

Un abrazo a las dos.