sábado, 16 de junio de 2012

Un niño huesudo y sin dientes
clava las uñas hambrientas\ la lengua
en esta tierra
de gusanos decapitados .

A corta distancia
un cuervo

atento\ sin prisa
esperando
el momento
justo.

11 comentarios:

Discurso Bravo dijo...

La foto gano un Pulitzer.
El fotografo se suicido despues.

Sarco Lange dijo...

El cuervo nunca pudo hacerme daño. Yo estaba sumergido en el rito.

Un beso.

bixen dijo...

Cuando yo era niño, las uñas no se me rompían. Apenas me las cortaba/n, pues las desgastaba. Distinguíamos a los gusanos de las lombrices por los ojos; lo mismo que las culebras de las serpientes, pero con gran boca. Si la cabeza tenía forma de triángulo, era víbora y había que matarla (nunca vi una). Los cuervos no tenían cabida en nuestros barrios.

lobamarino dijo...

Exacto, discurso bravo, exacto.
Abrazo al niño , y a ti.

lobamarino dijo...

Bello Sarco!!

lobamarino dijo...

Al niño Bixen, mi beso

Fernando Garriga dijo...

eso es lo que hacen los cuervos, esperar el momento justo. Siempre.
Los que somos niños, estamos expuestos, siempre.
Bien Loba.

guille dijo...

nunca le habría dado el Pulitzer al cretino que se preocupo de hacer la foto y no de darle de comer al niño y espantar al buitre.

Ese si era un verdadero cuervo.

Anónimo dijo...

Esa foto es impresionante. El fotógrafo se suicido.
Da un dolor indescriptible ... brindemos por la vida! No mas guerras.
Beso bella
Gb

TORO SALVAJE dijo...

Vi una foto así.
Inolvidable.

Besos.

Discurso Bravo dijo...

Para Guille,

No se si el fotografo alimento al niño o no.
No creo que no lo haya hecho.

Lo importante, es que muchos millones de personas, miles de millones de personas, dormimos anoche sin recordar el hecho.

Y para peor, los principales beneficiarios de la desigualdad, los ciudadanos del imperio de turno, duermen tranquilos, sin siquiera cuestionarse el origen del bienestar del que disfrutan.

(perdon por la polémica)