domingo, 7 de octubre de 2012


Hay un momento en que la vida se precipita. Voy de nuevo. Hubo un momento en el que mi vida se ha precipitado. Que vendría a ser lo contrario de  estar detenida. Yo estaba detenida suspendida entre paréntesis paralizada y luego mi vida se ha precipitado. A veces es un acontecimiento. Voy otra vez. No está claro que haya sido solo un acontecimiento. Posiblemente fueron varios, una sucesión de acontecimientos o una sucesión de otra cosa. El asunto es que me he precipitado, salido del adentro asfixiante  con rejas gruesas como garrotes. Tendría mucho miedo. Otra vez. Tenía mucho miedo. Fuera había tiburones y cocodrilos. Había serpientes. Las serpientes se metían entre las rejas , en mi cuarto mi cama. Se metían entre mis piernas. Mordían mi sexo mi adentro me sangraban el corazón se quedaban a vivir .Solo quedaba un cuarto de baño pequeño a salvo. Para encerrarse en él. Encerrarse aún más. Encerrarme aún más y sentirme a salvo. Sentirme a salvo de las serpientes que me devoraban también los ojos .La mirada. Hace años que yo andaba ciega. Y entonces parece que es de pronto que la vida mía se precipita pero tengo la sospecha de que no .Hoy se empapa de lluvia desnuda. Hoy me desnudo bajo la lluvia y  el cuadro que no es estático se completa con el cuerpo desnudo de la mujer que amo. El cuerpo desnudo de la mujer que amo y ríe a carcajadas tal vez sintiendo también, que parece posible.

13 comentarios:

guille dijo...

tenemos la vida detenida y nos sorprende lo que nos libra del lastre y nos abre todas las posibilidades de movimiento.

Pero ¿sabes? hay mucha gente que no se atreve.

Tu te has salido de las rejas porque has sido valiente, primero contigo misma, luego con el entorno.

¿Quién puede evitar que disfrutemos bailando desnudos bajo la lluvia? Solo nosotros mismos.

Seguir bailando y riendo a carcajadas. Ambas.

Lila Biscia dijo...

todo es posible.
me alegro mucho por vos, de verdad.
un beso muy grande

L.

Sarco Lange dijo...

La mujer que amas también espantaba serpientes, también fue mordida en sus ojos y en su sexo, también se vio precipitada. Pero el sacrificio es el preámbulo de la ceremonia, y cuando eso ocurre, Loba, somos inmensamente dichosos.

Un beso.

Sarco Lange dijo...

La mujer que amas también espantaba serpientes, también fue mordida en sus ojos y en su sexo, también se vio precipitada. Pero el sacrificio es el preámbulo de la ceremonia, y cuando eso ocurre, Loba, somos inmensamente dichosos.

Un beso.

Garriga dijo...

te salvaste de los draculas que a mi me agarran y me yugulan

Gilberto Cervantes dijo...

Me gustan las personas valientes que defienden su ser ante que caer en la complacencia hacia los demas.

Te dejo un beso y se feliz!

desnudamentehumana dijo...

vas de nuevo, en el texto y en lo que te está sucediendo. vas de nuevo, una y otra vez, con garra.
lo extraordinario no es que parezca posible, sino habernos habituado a que no lo sea.
te adoro.
un beso!

Discurso Bravo dijo...

Hay un segundo en la vida, en el que encontramos la llave correcta.
¡Felicidades!

Anónimo dijo...

Me muero de amor
Que dichosa la mujer que conquisto el tuyo
Un besazo!
Ana

f dijo...

tropezar de nuevo con esa piedra.
caer?
precipitarnos al delicioso abismo...

Carmela dijo...

Claro que es posible, tú lo haces posible, y es ese paso, ese danzar desnuda bajo la lluvia la que hace posible la dicha de vivir verdaderamente la vida.
Un abrazo, Loba.

TORO SALVAJE dijo...

Bien está lo que bien acaba.

Besos.

Mista Vilteka dijo...

Es que con esa entrada lo dijiste todo de salida. Sí, aveces se precipita. Y cae como un piano de cola y hace el escándalo de los gallos a las 5. Ni modos. ¡Un abrazo! F: