jueves, 29 de septiembre de 2011

Voy a hacer un
bollo
apretado
de furia y
dolor
conmigo
Voy a tirar
mis  palabras
mis latidos
mi agitación
mi pena
Voy a tirar
lo que soy
por la ventana

9 comentarios:

desnudamentehumana dijo...

hey, no, no, calma!!!
reestiremos el bollito
arranquemos la furia,
salgamos a patear paredes,
o lo que haga falta.
acá estoy
besos

Anónimo dijo...

NOOO!! Alivia descomprime desenfurece disfruta . Es hermoso. Demorate
Gb

guille dijo...

No puedes.

Lo que eres te acompañara siempre, pero siempre de siempre jamas.

Lo que puedes tirar es la furia y la frustración.

¿Como? Nadie mejor que tu lo sabe.

Ato dijo...

Menos mal que vivís en PB, sino me preocuparía!
No es pa tanto Loba. A todos nos salen mal los buñuelitos de acelga la primera vez.

Lila Biscia dijo...

paquetito de sentimientos y de regalo a los leones...

besos

L

Halcón Peregrino dijo...

Expulsión y volatilidad, hasta que todo se haga etéreo. Un poema que hinca en el pecho.

Abrazos.

el maquinista ciego dijo...

...deje, eso sí, un esqueje, una ramificación, una semilla.. dentro, desde donde poder volver a crecer y 'surtir un nuevo y sorprendente efecto' de sí.....
(quizás, incluso, debería dejar también un ojo... ha de ser un espectáculo digno de ver el observar cómo se arroja todo lo que uno es por la ventana...y qué sucede en y tras la colisión....digo yo....;))

Un saludo y buen fin de semana (tras el golpe, sólo se puede ir a mejor...)

Axis dijo...

O como dice Girondo:

Llorar a lágrima viva.
Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma, la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología, llorando.
Festejar los cumpleaños familiares, llorando.
Atravesar el África, llorando.
Llorar como un cacuy, como un cocodrilo...
si es verdad que los cacuíes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo, pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz, con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo, por la boca.
Llorar de amor, de hastío, de alegría.
Llorar de frac, de flato, de flacura.
Llorar improvisando, de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

Mi abrazo cálido loba hermosa.

Poeta dijo...

Que el egoísmo no le permita despojarse de todo.